Materia.- El plano material es bien conocido por nosotros. Es el nivel de todo lo tangible; las cosas materiales.
Energía.- El nivel energético está estrechamente relacionada con el plano material. En este nivel se encuentra el fenómeno de onda, de frecuencia y de resonancia.
Información.- El nivel de información es un resumen. Ya no existe el espacio o el tiempo. La esencia de la información es en la noción de la misma. Es la forma, el aspecto que tiene un cuerpo. El nivel de información se organiza en campos que son omnipresentes, y que son la dirección energética y material de niveles inferiores. Estos campos son llamados morfogenéticos, es decir, la forma de dar. Según el biólogo británico Rupert Sheldrake, los campos morfogenéticos se influencían a través de la resonancia morfogenética, las cuatro dimensiones del espacio-tiempo. Estos campos no son de naturaleza electromagnética y, por tanto, no puede ser medido en la forma habitual. Según Sheldrake, cualquier proceso de regeneración y regulación en términos biológicos sólo se explica por la asunción del control de los campos morfogenéticos. La genética determina, por tanto, sólo la composición físico-química de las piezas, pero no su forma y apariencia. Hay también otros autores que asumen la existencia de tales campos de control inmaterial. Incluso Aristóteles habla de Entelechy, el filósofo Kant del nivel metafísico y Ervin Laszlo de Psi-campos el cual, es similar a un intercambio de transformación de Fourier con las cuatro dimensiones universo.
El concepto de Radiónica se basa en la suposición de que podemos, a través de códigos numéricos (las tasas), influir directamente en el nivel de información y de control de los campos. Las “tasas” en el nivel de información representan las frecuencias en el nivel energético y por lo tanto, pueden ser llamadas también “frecuencias equivalentes”.
En el nivel energético es posible transmitir un mensaje de A a B con una onda de una determinada frecuencia. Hay diferentes formas de códigos de una onda, es decir, la modulación de amplitud o con modulación de frecuencia. Las ondas cubren en el espacio de tiempo una cierta distancia en un plazo determinado. Esto se puede calcular matemáticamente con un vector.
En el nivel de los campos de control (la información), un mensaje puede ser reenviado directamente. Usted necesita esencialmente un símbolo, como una Tasa. La radiónica ha escogido intencionalmente números sin unidad de valor con el fin de documentar el hecho de que estos valores unitarios no pueden ser suficientemente descritos por nuestra física actual. La Tasa refleja la frecuencia en el nivel energético. La peculiaridad, sin embargo, es, que el mensaje no requiere un cierto tiempo para viajar a cualquier distancia.
Para y sobre el nivel de información, el tiempo y el espacio dejan de existir y, por lo tanto, el mensaje es omnipresente en el universo y se pueden tocar en todas partes al mismo tiempo. No existe una expansión entre el espacio de tiempo y representa matemáticamente una escala pura, es decir, un valor numérico.
Con la ayuda de las “Tasas” podemos abordar los distintos campos de control y lograr mediante un análisis radiónico de la comparación entre lo que es y lo que debería ser. Con la Tasa del órgano “riñón” (23) y una muestra del paciente (sangre o cabello) se puede ver la situación del campo energético del órgano (statu quo) y como difiere de la condición ideal en el campo de control. Si se produce una desviación, se puede determinar la causa de la misma. Una vez que la causa se ha determinado, la información pertinente para la corrección será administrado terapéuticamente. O bien la información será transmitida, sellada en un vehículo o portador (es decir, glóbulos neutrales) o se les dará directamente al paciente a través de los electrodos, ó, en la forma de la radiónica clásica con un tratamiento a distancia (de equilibrio). Similar a la homeopatía, suponemos que al dar la correcta información terapéutica, los bloqueos en el sistema energético del cuerpo serán liberados en el paciente. Las fuerzas de la vida podrán fluir de nuevo y los poderes de auto-curación del organismo conducirán al paciente a su pronta recuperación.
La noción de la medicina cuántica
Una de las peculiaridades de la notable Teoría Cuántica de Max Planck es la indeterminación de los procesos físicos. En lugar de la estricta previsibilidad, nos enfrentamos a la probabilidad de un evento. La mutua apariencia diametralmente opuesta de los estados, es parte de las características descritas por la Teoría Cuántica, como el dualismo de la luz en su manifestación de ser paradójicamente onda y partícula al mismo tiempo.
Dependiendo de la prueba utilizada para explorar la naturaleza de la luz, que a la vez sea onda o partícula.
En términos generales, la Teoría Cuántica es válida únicamente en el ámbito sub-atómico. El físico Carl Friedrich von Weizsaecker no obstante, ha señalado la validez general de la Teoría Cuántica en las áreas de la psicología y en el plano orgánico. Hans Peter Duerr (director del Instituto Max Planck de Munich), de acuerdo con lo anterior, mencionó que tanto eventos biológicos y psicológicos están sujetos a las leyes de la Teoría Cuántica.
En el campo radiónico se pretende tener una visión sistémica del organismo humano. Partimos de la hipótesis de que el organismo humano es complejo, de auto-regulación de circuitos, constantemente está ocupado procesando el incesante flujo de información interna y externa y la defensa de la Homeóstasis. Desde este punto de vista, las enfermedades son en su mayoría multi-causales en función de los diferentes impactos de los diversos factores que influyen en forma colectiva y que conducen al individuo al brote de la enfermedad.
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